Buenas Prácticas

Grupo de personas colaborado en el Área Nacional de Recreación Playas de Villamil

Colaborando por la fauna marina en playas Villamil

Grupo/s:

Tortugas marinas
Tortuga verde
Tortuga carey
Tortuga olivácea

Por: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica – Área Nacional de Recreación Playas Villamil

Resumen

Diferentes actores locales de la provincia de Guayas, y del cantón Playas Villamil, entre ciudadanos, voluntarios, funcionarios del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, y la Fundación Juvimar “Juntos por la vida marina”; sumaron esfuerzos para rescatar la fauna marina que quedaba varada en el Área Nacional de Recreación Playas Villamil y que no recibía ayuda debido al confinamiento que frenó todas las actividades. Desde entonces, la iniciativa ha continuado y fortalecido su trabajo en favor de la conservación de las especies marino-costeras.

Objetivo

  • Desarrollar e implementar un proceso participativo de atención a varamientos de fauna marina, con énfasis en el fortalecimiento de capacidades comunitarias, la sensibilización ambiental y la articulación interinstitucional para la conservación de especies marinas en el área protegida de Playas Villamil.

Otros actores participantes del proceso

  • Carlos Mendez
  • Fundación Juvimar “Juntos por la vida marina”
  • GIZ
  • FAO
  • Conservación Internacional
  • GEF
  • Cooperación Internacional
  • Empresas privadas

Principales problemáticas abordadas

  1. Medioambientales:  El rescate y la rehabilitación de la fauna marina es un proceso complejo. Estas acciones son especialmente desafiantes cuando las especies presentan lesiones producidas por las afectaciones a sus ecosistemas derivando, por ejemplo, en la pérdida de extremidades. 

    Para abordar las problemáticas medioambientales, la buena práctica desarrolló un protocolo especializado y adaptado a la realidad local, que permite actuar rápidamente ante casos complejos de varamiento. La formación técnica continua de voluntarios y el acompañamiento de especialistas han sido claves para mejorar la atención de las especies varadas.

  2. Sociales: Existe un desafío ineludible en las acciones de coordinación entre actores locales como pescadores, voluntarios y funcionarios. Es necesario dar manejo a los conflictos que pueden surgir entre estos. Aunque se han generado cambios positivos en torno a la percepción sobre la importancia de las especies y su conservación, es necesario fortalecer los procesos de sensibilización, educación y toma de conciencia sobre la biodiversidad, los recursos y los ecosistemas marino-costeros, y las áreas protegidas.

    En el ámbito social, se promovió un enfoque participativo que fortaleció el diálogo y la colaboración entre pescadores, voluntarios, autoridades y otros actores clave. A través de talleres, capacitaciones y actividades comunitarias, se generaron espacios para mejorar la comprensión del valor de la biodiversidad marina, lo que ha permitido avanzar en el trabajo conjunto por su conservación.

  3. Económicos: Hay una necesidad imperante de financiamiento a largo plazo para cubrir los costos de medicinas y tratamientos para la fauna rescatada. Se han observado dificultades en la consecución y gestión de recursos entre el sector privado y de las organizaciones, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de la iniciativa.

    Frente a las limitaciones económicas, se impulsaron estrategias de articulación interinstitucional para diversificar las fuentes de financiamiento, incluyendo las alianzas con el sector privado. Aunque persisten retos, estas gestiones han permitido sostener las actividades esenciales del protocolo, como el aprovisionamiento de medicamentos y la atención veterinaria básica.

Building blocks

Propósito y funcionamiento

Herramienta elaborada por el Ministerio del Ambiente y la Subsecretaría de Gestión Marina y Costera. Ofrece los lineamientos técnicos y científicos para el rescate de fauna marina en distintas situaciones (la especie, lugar de varamiento, condiciones de marea, recursos disponibles), su atención veterinaria, rehabilitación, liberación o traslado a centros de tenencia y manejo, o eutanasia y disposición final. El protocolo establece también el proceso para la toma y el registro de datos, así como para el seguimiento de la fauna rescatada.

Factores habilitantes

  • Sistematización de información relacionada con varamientos de especies marinas en el perfil costero, realizada por el Ministerio de Ambiente a través de la Subsecretaría de Gestión Marina y Costera.
  • Conformación de la Red Ecuatoriana de Respuesta a Varamientos de Especies Marinas,
  • Uno de los medios para viabilizar la aplicación del Protocolo es la difusión de la información sobre casos de varamientos, canalizada por la Subsecretaría de Gestión Marina y Costera y las Direcciones Provinciales del Ambiente.
  • De acuerdo con el Protocolo, Ecuador cuenta con una base de información cuantitativa y sistemática de la interacción de tortugas marinas con pesquerías, el cual es uno de los factores que podría relacionarse con los índices de varamientos.

Lecciones aprendidas

  • Es necesario aunar esfuerzos para continuar captando recursos financieros, así como mejorar la gestión de los mismos. Sobre la marcha se ha aprendido el alto costo que suponen las labores de rescate, la atención veterinaria, el mantenimiento y la rehabilitación de fauna.
  • Es imprescindible seguir los lineamientos, protocolos y normas para el manejo de fauna como mínimos para guiar el relacionamiento y la construcción de las redes de cooperación a medida que la iniciativa cobra mayor importancia.
  • A través del Protocolo, la comunidad local ha adquirido experiencia en el rescate y manejo de fauna marina, entendiendo que la conservación es un asunto de todas y todos. La inclusión de población jóven y adultos mayores ha sido clave para ello.
  • Es necesario documentar y sistematizar los procesos con el propósito de construir, gestionar y difundir conocimiento sobre alrededor de la aplicación de este Protocolo. De esta manera, es posible replicarla y escalarla en otras regiones de Ecuador o del continente.

Propósito y funcionamiento

El protocolo indica la metodología para llevar a cabo el proceso de capacitación: 1) identificar la lista de actores que generan la respuesta inmediata a un varamiento, 2) evaluar las especies que varan con mayor frecuencia, 3) determinar la lista de materiales para la construcción del kit de varamientos, 4) realizar la capacitación teórica-práctica, la cual aborda la información que se identificó en los pasos 2 y 3.

Factores habilitantes

Desde el Ministerio de Ambiente y Agua de Ecuador, se organizaron distintas jornadas de capacitación en las que participaron los guardaparques de esta área protegida, junto con otros actores locales y la comunidad en general. En la capacitación se dio a conocer el protocolo para el rescate y la asistencia de la fauna marina y se realizaron ejercicios de simulación para poner en práctica las recomendaciones y medidas que establece el protocolo.

Lecciones aprendidas

Al recibir esta capacitación el equipo de guardaparques y la comunidad en general ratificaron la importancia de conocer tanto la ecología de las especies (cuándo y cómo anidan, por ejemplo), así como las recomendaciones básicas para rescatarlas, rehabilitarlas y regresarlas a su hábitat de una forma segura.

Efectividad e impactos

  • La comunidad local, particularmente la dedicada a la pesca y el turismo, se ha sensibilizado sobre la labor de rescate de fauna. Ahora reportan la fauna varada y hacen limpieza en las playas para evitar que esto ocurra.
  • Mayor aceptación, sensibilización y entendimiento por parte de la población local frente a la declaratoria del área protegida (2014), la cual se percibía como un sitio de restricción y vigilancia. El rescate de tortugas varadas por parte del equipo del área protegida (antes de la creación de la iniciativa comunitaria) fue generando apropiación por esta figura de conservación.
  • Mayor conciencia sobre las playas como espacios de vida en los que no solo se hace turismo, sino como hábitat permanente o de paso de aves, lobos marinos y tortugas, entre otras especies.

Metodología

El proceso de formación comenzó con el propio personal del ANP, quienes, con el apoyo del equipo del Parque Nacional Machalilla, recibieron capacitación en el manejo de tortugas marinas. Posteriormente, empezaron a aplicar estos conocimientos en su propio territorio. Ante la falta de recursos veterinarios y herramientas especializadas, se establecieron alianzas estratégicas con empresas privadas y se promovió la participación activa de la comunidad. Como parte de este proceso, se desarrollaron jornadas de sensibilización y capacitación dirigidas a distintos actores —incluyendo comunidades locales, pescadores, instituciones educativas y universidades— sobre el manejo adecuado de las especies y el uso correcto de herramientas para la estabilización de individuos varados. Con el tiempo, se consolidó una red de voluntariado local capacitada en la atención inicial de tortugas marinas varadas. Además, las instituciones participantes convocadas facilitaron la provisión de insumos, materiales y acompañamiento técnico, contribuyendo además a la construcción del protocolo de atención a fauna marina.

Limitaciones

Uno de los principales desafíos fue la falta de conocimiento sobre el manejo adecuado de las especies marinas. Este problema se abordó mediante un enfoque de educación continua y fortalecimiento de capacidades locales, lo que generó un fuerte compromiso comunitario con la iniciativa. Además, se enfrentó la limitada disponibilidad de insumos veterinarios, materiales y herramientas especializadas para la atención de fauna marina. En el pasado, cuando se encontraba una tortuga herida, era necesario trasladarla a un Centro de Rescate ubicado en Manabí, lo que implicaba un viaje de más de cinco horas y dificultaba una atención oportuna. Esta situación impulsó a la comunidad a organizarse y, con el respaldo de empresas privadas, promover la creación de un Centro de Estabilización local. Gracias a este esfuerzo colectivo, se logró construir un espacio adecuado para el rescate y atención de estas especies. Aunque el centro fue posteriormente cerrado por razones ajenas a la iniciativa, las labores de rescate continúan activas gracias al compromiso comunitario y a las capacidades desarrolladas durante el proceso.

Innovación y factores de éxito

El elemento innovador es la creación de un protocolo comunitario y participativo para la atención de fauna marina varada, diseñado específicamente para un contexto costero con alta incidencia de estos eventos. Este protocolo traduce conocimientos técnicos en procedimientos accesibles para actores locales, integrando saberes científicos y tradicionales. Su enfoque inclusivo y adaptativo ha permitido que la comunidad no solo participe, sino que lidere la respuesta ante varamientos, marcando un cambio significativo frente a modelos centralizados y poco sostenibles.

Así mismo, entre los factores clave de éxito destacan la formación y consolidación de una red de voluntarios locales que actualmente responde de forma autónoma; la articulación efectiva con actores del Estado, la academia, la cooperación internacional y el sector privado; y la apropiación social del proceso. Este modelo colaborativo ha fortalecido la gobernanza local sobre los recursos marinos y ha permitido la institucionalización de prácticas que antes eran aisladas, mejorando significativamente la capacidad de respuesta ante emergencias ambientales.

bombillo con lupa

Conclusión

Esta iniciativa evidencia el valor de respuestas construidas desde los territorios, integrando conocimiento técnico con las capacidades locales y la dinámica comunitaria. Fortalecer estos modelos de atención participativa mejoran la respuesta ante eventos de varamiento, pero también promueve una relación más equitativa, resiliente y sostenible entre las personas y la biodiversidad marina.

Materiales audiovisuales